19 may 2010


OLVIDAR el recuerdo que hoy vivo,
aceptar la derrota en esa cruel batalla
que al final contamina cada expresión,
esos rasgos añejados del dolor
causados por las lágrimas del mar
que me alejan de la perdición,
pero algo insiste en la persecución
de esa caricia que ayer sentía mi piel,
de los labios de arena
que regresaron sin un sentido sensato
a aturdir mis oídos.
Retorno a las páginas amarillas de mi historia,
que aun borroneadas las sigo leyendo,
y ahora entiendo que este aturdimiento
ES
        TU
                      VOZ...

                              En esta habitación..

M.R.G.

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